El grafito es un mineral derivado del carbono que se encuentra en yacimientos naturales pero que también se puede producir artificialmente. Las fuentes varían un poco, pero se cree que el primer yacimiento de grafito que se descubrió fue cerca del año 1560 en la ciudad de Borrowdale, en Inglaterra, cuando una tormenta derribó varios árboles y, al levantarse las raíces, abajo apareció este hasta entonces desconocido depósito de grafito. Unos años después (se supone que en 1565, pero la realidad es que no hay registros oficiales que certifiquen la exactitud de todas estas fechas) a alguien se le ocurrió insertar un pedazo de grafito entre dos pedazos de madera y se crearon los primeros antepasados del lápiz tal como lo conocemos hoy en día.
Lo que hace que el grafito sea más o menos blando era la pureza del mineral y por siglos se intentó ver cuál era la mejor forma de refinarlo sin demasiado éxito. Al mismo tiempo se iba popularizando el uso del grafito y se iba encareciendo su costo, debido a la cada vez más alta demanda. Fue recién a finales del siglo 18 que Nicolas-Jacques Conté, un militar francés, descubrió la mejor forma de aprovechar el mineral reduciendo las cantidades de materia prima que se necesitaban: mezcló el grafito con arcilla y agua y horneó la mezcla. Así nació el sistema Conté de fabricación de lápices que, detalle más detalle menos, es el que se utiliza hoy en día.
EL LÁPIZ MODERNO
Luego de patentar su método, Conté abrió una fábrica en Francia y comenzó a producir 4 tipos de lápices. La dureza del material se determinaba por la cantidad de arcilla que se le agregaba al grafito y para distinguirlos usó los números 1, 2, 3 y 4. El 1 era el más duro, el 4 el más blando. Más tarde, en el siglo 19, los fabricantes de lápices ingleses empezaron a utilizar un código de letras para identificar la dureza de sus lápices: llamaron ‘’B’’ a los lápices blandos y ‘’H’’ a los duros. Con la llegada del siglo 20 se decidió combinar los números de Conté (pero se amplió hasta el número 9) con las letras de los ingleses y poco a poco se fue estableciendo el sistema de graduación que se usa hoy.
Lo más importante a tener en cuenta para elegir el mejor tipo de lápiz es la dureza de la mina.
Los 9H tienen las minas más duras, los 9B las minas más blandas. El lápiz estándar, el que nos van a dar en la librería si pedimos ‘’un lápiz’’, es el HB que no tiene la mina ni muy gruesa, ni muy blanda. En general los que se dedican al dibujo no van a usarlo demasiado pero para todo lo demás viene bárbaro. Los de graduación H se suelen usar para bocetar y los de graduación B para el dibujo artístico. Actualmente no todas las fábricas producen lápices más blandos que los 6B, pero sí se pueden conseguir.
La madera más común que se usa para envolver la mina de los lápices es el cedro. Al contrario de lo que se piensa, la mina no se inserta a través de un agujero que se hace en la madera. Lo que se hace es cortar una placa sólida de cedro a la que se le hacen 8 tallas, se pone pegamento en las tallas, se apoyan las minas, se pone otra placa por encima y luego se corta la madera de forma vertical. Pero mejor véanlo porque el proceso es bastante más específico. Les dejo un video que explica el proceso completo [link] y que es super claro.
Espero que les haya resultado interesante. Saludos y a dibujar se ha dicho!!
Juli
-*-*-
Para + info sobre journals:
CONCURSOS
COMPENDIO DE NOTAS
COMPENDIO DE RECURSOS








Herramientas de trabajo: HISTORIA DEL LAPIZby #argentinos